¡Vida nueva!

16 01 2014

Nueva ciudad, nuevo trabajo, nueva casa, nuevas personas,…

Como mucho sabréis (o no) llevo un mes en Madrid, ¡vida nueva! Y estando aquí me ha vuelto la necesidad de plasmar lo que pienso/siento/veo. La verdad que estoy un poco oxidado ya que hace tiempo que no escribo, pero bueno, vamos a ver si me pongo en forma y me dejo caer por aquí con mas asiduidad.

Estando en Madrid me he dado cuenta que la palabra “gente” recoge todo su significado y esplendor en el metro, perdiendo toda la humanidad y cercanía que hasta ahora había encontrado. En él te conviertes en un bulto más dentro de un sitio rodeado de bultos que compiten por entrar antes, sentarse antes, salir antes,… y si pueden cerrarte la puerta a la salida lo harán… y no lo hacen porque sean malas personas, no te odian, no odian por lo general a las personas, pero en ese momento dejas de ser persona para convertirte en “gente”, y es contagioso.

La educación que a mí me dieron empieza a flaquear. Corregirme si me confundo, pero si cuando sales por una puerta que se cierra automáticamente y justo detrás viene otra persona, lo educado es aguantar la puerta a esta persona… pues esto no pasa en la salida de las paradas del  metro de Madrid.

Quizás peco de pueblerino, no tengo cultura de metro, esta es mi primera experiencia en esta ciudad tan bien estructurada, perfecta, casi robótica que funciona igual que un reloj suizo. Let it be…

A pesar de este aire de pesimismo que puede parecer que vierto no quiero decir que Madrid no me guste, para nada, todo lo contrario, el poco tiempo que llevo en esta ciudad me está gustando más de lo que pensaba.

La verdad que tengo muchas ganas de perderme por Madrid cámara en mano y desnudar sus calles… Esta ciudad me está seduciendo poco a poco usando sus armas de mujer, tiene mucho encanto…